En España, los préstamos online pueden ser una forma segura de obtener financiación siempre que se contraten con una empresa legítima, se revisen cuidadosamente las condiciones y se conozca el coste real del crédito antes de aceptarlo.
Pedir un préstamo desde el móvil o el ordenador se ha convertido en una alternativa a acudir físicamente a una oficina. El proceso puede ser rápido y cómodo, pero contratar por internet también exige comprobar a quién estamos entregando nuestros datos y qué estamos aceptando.
Además, no todos los préstamos online funcionan de la misma manera. Podemos encontrar desde préstamos personales ofrecidos por bancos y otras entidades financieras hasta pequeños créditos rápidos concedidos por empresas especializadas.
Por eso, la pregunta no debería ser únicamente si los préstamos online son seguros, sino cómo distinguir una oferta legítima y adecuada de otra que puede resultar demasiado cara o incluso fraudulenta.
¿Es seguro pedir un préstamo online en España?
Sí, contratar un préstamo online puede ser seguro. El hecho de que todo el proceso se realice por internet no convierte al producto en menos legítimo que un préstamo contratado presencialmente.
Lo importante es comprobar quién ofrece la financiación y entender las condiciones antes de firmar.
En los créditos al consumo incluidos en el ámbito de aplicación de la Ley 16/2011, de contratos de crédito al consumo, existen obligaciones destinadas a proteger al consumidor. Entre ellas se encuentran determinados requisitos de información previa al contrato y la obligación del prestamista de evaluar la solvencia del consumidor antes de celebrar el contrato.
Sin embargo, estas protecciones no eliminan todos los riesgos. Un préstamo puede ser legítimo y seguir siendo muy caro o poco adecuado para tu situación financiera.
¿Están todos los prestamistas online supervisados por el Banco de España?
No.
Este es un punto especialmente importante en España.
El Banco de España explica que la mayoría de las empresas que conceden créditos rápidos no están bajo su supervisión, ya que conceder préstamos no es una actividad reservada exclusivamente a las entidades bancarias.
Por tanto, no encontrar una empresa de créditos rápidos en los registros del Banco de España no significa automáticamente que se trate de una empresa ilegal o de una estafa.
Cuando una entidad sí pertenece a una categoría sometida a registro o supervisión, los Registros de Entidades del Banco de España permiten consultar sus datos e información sobre las actividades para las que está autorizada.
Esta comprobación es especialmente útil si una empresa afirma ser un banco, un establecimiento financiero de crédito u otro tipo de entidad regulada.
¿Cuáles son los principales riesgos de los préstamos online?
El primer riesgo no es necesariamente el fraude. Puede ser simplemente contratar un crédito demasiado caro.
El Banco de España advierte específicamente sobre los créditos rápidos, que pueden combinar:
plazos de devolución cortos;
tipos de interés elevados;
comisiones altas;
una TAE muy elevada.
La facilidad con la que se solicita un crédito puede hacer que el coste parezca secundario, especialmente cuando se necesita dinero urgentemente.
Antes de aceptar una oferta, no te fijes únicamente en cuánto recibirás o en el importe de la cuota. Comprueba también la TAE (Tasa Anual Equivalente), los intereses, las comisiones y el importe total que tendrás que devolver.
La TAE es una de las cifras más importantes
Una publicidad puede destacar que recibirás 500 euros rápidamente o que la cuota mensual será relativamente pequeña.
Eso no te dice necesariamente cuánto cuesta realmente financiarte.
En los créditos al consumo sujetos a la Ley 16/2011, la información precontractual debe incluir, entre otros elementos aplicables, el importe del crédito, su duración, el tipo deudor, la TAE, los pagos que deberá realizar el consumidor y los posibles gastos derivados del impago.
La TAE es especialmente útil para comparar el coste de diferentes ofertas, aunque también debes revisar el importe total que acabarás pagando.
Una aprobación rápida pierde gran parte de su atractivo si el coste de la financiación resulta difícil de asumir.
Cuidado con los préstamos que exigen un pago por adelantado
Aquí entramos en un riesgo completamente diferente: el fraude.
El Banco de España advierte de posibles estafas relacionadas con créditos rápidos en las que se pide al consumidor que envíe dinero como señal antes de formalizar el contrato.
Por ejemplo, alguien podría decirte que tu préstamo ya ha sido aprobado pero que, para recibir el dinero, primero debes pagar una determinada cantidad.
Ante una petición de este tipo, no envíes dinero impulsivamente.
Comprueba la identidad de la empresa, sus datos legales y el motivo exacto del supuesto pago. Si no puedes verificar quién está detrás de la oferta, no continúes con la operación.
Comprueba quién está detrás de la página web
Una página con un diseño profesional no demuestra por sí sola que la empresa sea fiable.
Antes de solicitar un préstamo online, busca información que permita identificar claramente al prestamista, como:
nombre o razón social;
domicilio;
NIF o CIF;
medios de contacto;
aviso legal;
política de privacidad;
condiciones del préstamo.
También conviene comprobar que el nombre de la empresa y la dirección web coinciden realmente con la entidad con la que crees estar tratando.
Los delincuentes pueden utilizar nombres, logotipos o páginas que imitan a empresas conocidas. No accedas automáticamente a una supuesta financiera desde un enlace recibido por SMS, correo electrónico o redes sociales.
Desconfía de las promesas demasiado buenas
Un préstamo anunciado como “garantizado”, “para todo el mundo” o disponible independientemente de la situación económica del solicitante merece una revisión especialmente cuidadosa.
En los créditos al consumo sujetos a la Ley 16/2011, el prestamista tiene la obligación de evaluar la solvencia del consumidor antes de celebrar el contrato, utilizando información suficiente obtenida por medios adecuados.
Por tanto, que te pidan determinada información sobre tu situación financiera no es necesariamente una mala señal. Puede formar parte de la evaluación de si puedes asumir el crédito.
Lo preocupante es que alguien prometa grandes cantidades de dinero sin mostrar interés alguno por tu capacidad de devolverlas y, al mismo tiempo, te presione para actuar inmediatamente o realizar pagos.
Lee la información antes de firmar
Una de las ventajas de contratar online es la rapidez. Una de sus trampas potenciales es precisamente esa misma rapidez.
No permitas que un botón de “Aceptar” sustituya a la lectura del contrato.
Para los créditos al consumo comprendidos en la Ley 16/2011, el prestamista debe proporcionar gratuitamente determinada información antes de que el consumidor quede obligado por el contrato o por una oferta.
Esa información tiene como finalidad permitir que el consumidor pueda comparar ofertas y tomar una decisión informada.
Comprueba especialmente:
cuánto dinero recibirás;
cuánto tendrás que devolver en total;
la TAE;
el número y cuantía de las cuotas;
la duración del préstamo;
los intereses y comisiones;
los gastos en caso de impago;
las condiciones de reembolso anticipado;
la existencia y condiciones del derecho de desistimiento.
Guarda además una copia del contrato y de la documentación que recibas.
¿Puedes cancelar un préstamo online después de contratarlo?
En determinados casos, sí.
Para los contratos de crédito al consumo sujetos a la Ley 16/2011, el consumidor dispone de 14 días naturales para ejercer el derecho de desistimiento, sin tener que indicar los motivos y sin penalización.
Pero desistir no significa quedarse con el dinero gratuitamente.
Si ya has recibido el préstamo, tendrás que devolver el capital y los intereses acumulados desde que recibiste el dinero hasta su devolución, de acuerdo con las condiciones establecidas por la ley.
El plazo y las condiciones concretas del derecho de desistimiento deben figurar en la documentación correspondiente.
¿Qué ocurre si no puedes devolver el préstamo?
Este es otro aspecto que debes analizar antes de contratar y no cuando llegue el primer problema.
La documentación del crédito debe permitirte conocer las consecuencias del impago, incluidos, cuando correspondan, los intereses de demora y los gastos asociados.
Un préstamo de pequeña cantidad puede convertirse en una deuda considerablemente más difícil de gestionar si empiezas a acumular retrasos.
Si ya sabes antes de solicitarlo que probablemente necesitarás otro préstamo para pagar el primero, es una señal clara de que esa financiación puede no ser adecuada para tu situación.
¿Cómo saber si un préstamo online parece seguro?
No existe una única comprobación que garantice al 100 % que una oferta sea adecuada, pero varias señales ayudan a reducir el riesgo.
Antes de contratar, deberías poder responder con claridad a estas preguntas:
¿Sé qué empresa me está prestando el dinero?
Su identidad y datos legales deben ser claros.
¿Entiendo cuánto voy a pagar?
Debes conocer la TAE, las comisiones, las cuotas y el coste total.
¿He leído las condiciones?
No aceptes un contrato únicamente porque necesitas el dinero con urgencia.
¿La empresa afirma estar supervisada o registrada?
Si es así, comprueba esa afirmación en los registros oficiales correspondientes.
¿Me están pidiendo dinero antes de recibir el préstamo?
Extrema las precauciones. El Banco de España ha advertido específicamente sobre fraudes de créditos rápidos que utilizan este sistema.
¿Me están presionando para decidir inmediatamente?
La urgencia artificial debería hacerte comprobar todavía mejor la oferta.
Entonces, ¿merece la pena pedir un préstamo online?
Depende del préstamo y de tu situación.
La contratación online puede ahorrar tiempo y facilitar la comparación entre diferentes opciones. El problema aparece cuando la rapidez se convierte en el único criterio para elegir.
Un préstamo legítimo no es automáticamente un buen préstamo. Puede tener una TAE elevada, un plazo demasiado corto o unas cuotas que no encajen en tu presupuesto.
Antes de contratar financiación online en España, comprueba quién ofrece el préstamo, compara el coste, revisa la documentación y asegúrate de que podrás devolverlo sin depender de otro crédito.
¿Has solicitado alguna vez un préstamo online en España? Cuéntanos qué comprobaciones hiciste antes de contratarlo y qué recomendarías a otros consumidores.
